domingo, 10 de septiembre de 2017

El universo en una taza de café.



Son esos días de lluvia
O quizás esos días cuando el tiempo parece estar en reposo
Cuando los ojos perciben su propio cansancio
Cuando el mejor lugar era ese pequeño intervalo de unos minutos antes de caer dormido
Lenta oscuridad aproximándose
Tu cabello en la almohada
ultimas gotas de lluvia traen consigo el rostro mas suave de la existencia
Son esos días de calma.

La libertad que creía no tener
Estaba en los instrumentos que me harían libre
de los que nunca hice uso.
Cada color de la atmósfera en la que me encontraba, pero no contemplaba
me decía la verdad que buscaba
que creía me faltaba.
Frente a mis ojos pasaba la vida mientras yo la buscaba
según aquél yo, no estaba.

Cuando los sonidos sean nítidos
La superficie mas suave.
Cuando sea visible la analogía en el contraste
Siendo ese yo capaz de notarlo, y así!
Rompiendo con la linea del recuerdo como enseñanza
Habré hecho valer aquellos días
Con o sin lluvia,
Seré de nuevo libre, sin búsqueda y sin necesidad
Seré de nuevo calma, la existencia en sí misma
Seré Inocencia
Seré niño.


lunes, 4 de septiembre de 2017

2 vistas, tercera persona.

Voy a definir el proceso de despertar en las mañanas, como proceso de des estructuración de la conexión con la existencia, y lo que despertar representa es el asentamiento grisáceo y pesado, como una enferma y desgastada epidermis nombrada ''El Plano de los sentidos'', aprisiona como envoltorio de caramelo, a la energía universal de tejidos dérmicos, ahora esférica y vendida por el capitalismo tras este papel lleno de colores vibrantes y punzantes palabras que construyen ese umbral ilusorio de necesidad gustativa relacionada a la sensación más barata y accesible de felicidad.


Eso es despertar en la mañana, el envolvimiento de un caramelo, puedes incluso escuchar el sonido del papel apretarse. Justo aquí ya comienzo a poder articular conceptos, justo en esos últimos fotogramas residuales de los sueños, ya siento calor y hasta la capacidad de captar la esencia de alguno que otro sentimiento es mas lucida, y allí acostado casi inerte a medio arropar observo la degradación del gris en el cielo a las 6:30am, ese gris pacifico, ese gris sin tiempo pero lleno de  recuerdos.

Ya he despertado, y justo allí, así de simple y vacía, flotante y corta, está la vida, tan real como la cajetilla de cigarrillos Modern que que separa mi gafas del suelo, como si se tratara de una clase de  orden sin objetivo, pero aun así las prioridades se posan como un repentino presagio de tormenta, potentes relámpagos luminosos y fugaces como flashes de conciencia proyectan una transmisión en código a mis músculos, dentro del desastre de habitación en la que ocupo un volumen, no demasiado relevante pero notorio se aprecia el primer movimiento, el chasquido del yesquero al encender rompe punzante con miles de casi invisibles grietas que se dispersan por toda la atmósfera helada.

Exhalo el humo, son las 6:32am.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Transición. 04/09/17




Y es en estos momentos de meditación y ligereza de la razón,
observando las nubes, las hormigas o el rincon vacío.
Donde se aprecia que la raíz de la felicidad no está en su búsqueda
sino en la rendición contra el viento para conectarse al flujo de la naturaleza.




Notas sobre una mañana

Hay una planta en mi escritorio, siempre de niño quise una, justo ahí, un retazo de vida dentro de todo el ecosistema en decadencia percib...