domingo, 11 de mayo de 2014

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Quisiera escribir sobre lo feliz, sobre lo alegre que, en algunos diminutos y seguidos puntos de mi vida me he sentido, solo que me cuesta confiar en mis manos, que de seguro me los arrebatarán, cuando salgan de mi mente me los robarán con estilo y placer, por el hecho de que estoy plasmando algo que mientras está escondido se ve mágico, por eso escribo de lo triste, de la belleza de una nostalgia infinita, que termina en un soledad profunda, aun estando rodeado de personas, donde el amor por otros no se menciona y los fantasmas de la corta vida y largos pensamientos, me van moldeando para ser lo que soy, solitario y extraño, donde entre diferentes e iguales, no encajo ni en mi mismo, ni queriendo ser aceptado lo sería, y así pago con silencio lo que creo que soy.

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