jueves, 1 de enero de 2015

No tengo que desaparecer, ahora lo sé.
Por el contrario necesito una bofetada, no, mejor una patada, un martillazo en la cara. Cargado de realidad y de las cosas que me pierdo de mi mismo, al encerrarme en mi mismo.
Decadencia? puedo ser el espectro mas decadente que podrás imaginar, puedo hacer que me odies en minutos, durante décadas.
Aflicción, he sentido en los tiempos crudos de mi vida, pese a tanta mierda fuera de tiempo, tanta inocencia robada y tanto contemplar mis alrededores pudrirse aunque no lo deseara.
Ahora no, en este momento no, en el próximo momento tampoco, no tengo que desaparecer, aun apartado soy parte de esto, ser observador, extraño, misterio, secreto.
No tengo que desaparecer, hay cosas innatas, no nombradas, no concretadas pero existentes.
Puede que sea mi lugar, tal vez algún día lo entienda.
una verdad o una mentira? lo que soy..
Una obvia interrogante inesperada.




Sombras. Sonidos. Recuerdos
Inicio.   Final.

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