13.06.17 un lugar de tantos, 5:36 pm, nublado
El café sen enfría, que horror
El café se enfría en una blanquecina taza llamada Rancilio
En una barra abandonada
En una cafetería vacía
Sin almas al rededor
Solo cascaras adornadas
Rebaños de una moral ni siquiera entendida
Llenos de miedo
Faltos de verdades
Llenos de la desilusión masiva a falta de arte, del arte de existir
Ahí quedó mi taza
Abandonada por mí, olvidada por todos
A causa de mi poca capacidad
de soportar la falta de almas en esta habitación sin paredes
Yo abandono mi taza y dejo enfriar mi café
Como protesta a la dictadura de la ignorancia
Que acorrala el fuego de las almas que aun persiguen la esencia en la vida
Porque cada día el corazón se enfría
Hasta volverse aquella taza abandonada y vacía.
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