domingo, 27 de agosto de 2017

La mañana del lunes 27/08

Me percaté ese lunes por la mañana, cuando iba a tomar el bus, mientras caminaba entre las casas del vecindario me topé con un ave ya sin vida, inerte y fría en el asfalto, un cúmulo de plumas con una abstracción seductora en contraste, me detuve, solo pude detenerme a observarla, en ese momento me percaté como el viento hizo mover su plumaje, de la misma forma que hacia mover  las hojas de un árbol a unos pocos metros, y no, aun no se como llamar la sensación de conocer una respuesta para algo que aun no me había preguntado, es una sensación tan pura, como una semilla que cae en la tierra del subconsciente, pero es tan abstracta su forma cuando florece y se encuentra con el exterior amplio, frío y lineal del sentido común. Y en ese momento pude entender ese sueño de la noche anterior, y esa abstracta respuesta corresponde al hecho soluble y no pragmático de saber que no puedes persuadir los sueños, no puedes quitar la mirada del insomnio que te toma por la espalda y dice con ese aire de confianza ''aquí de nuevo, amigo mio, esta es la forma en la que puedes darte cuenta que tu corazón pertenece a ella''.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Notas sobre una mañana

Hay una planta en mi escritorio, siempre de niño quise una, justo ahí, un retazo de vida dentro de todo el ecosistema en decadencia percib...