lunes, 30 de junio de 2014

Despierta, ya es hoy.

Al fin llegó el día, es decir desperté, visualizo desde la cama toda la habitación y mi diagnostico es que todo está listo, las maletas están hechas, los espacios que estaban ocupados 3 días antes ahora muestran un tono mas limpio que el resto de la pared, incluso decidí guardar la cafetera, no quería beber ni una taza más de café en este lugar, los recuerdos me traerían nostalgia, recuerdo las cosas que vendimos, el porcentaje más nuestro que se hizo parte de este sitio durante años ahora ocupa unos cuantos metros en cajas que varían de tamaño y color, Elsa aun duerme, aprovecharé de darme la ultima cepillada y un cigarrillo en la ventana de costumbre, a los 20 minutos de haberle dado un beso a la dormida Elsa y estar en la ventana, aparece su voz posterior a un bostezo preguntando -que hora es?  -casi las 10, puedes empezar a vestirte debemos estar a las 5 en el aeropuerto, pero antes pasar por casa de tus padres, de los míos y sabes que nos tomará un buen rato, sin darme cuenta y mirando a los vecinos en su andar agitado, ella me abraza por la detrás   hundiendo su sonrisa y sus ojos dormidos en mi espalda, -así es querida, llegó el día, ese tan esperado e imaginado día, nos vamos a ese sitio que siempre fue un ''algún otro'' hoy empezamos lo que creíamos tan difícil, pero de verdad lo fue, y ves? tenía razón... estamos juntos. Tras 10 segundos de su silencio siento el lento deslice de una lagrima, ella me abraza con más fuerza y me dice; -ese orgullo que sientes al saber que tienes la razón, es una de las cosas que amo de ti, idiota testarudo... con un sonido de su nariz y removiendo sus lagrimas termina diciendo; -ahora ve a vestirte, debes estar listo para lo que hoy empieza.

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