lunes, 1 de mayo de 2017

Espasmos amarillos

El cuarto comienza a arder, la música impregna el humo con un drama contaminado de una gris existencia, son espasmos de vida, son tendones batallando por la vida, de un cuerpo herido tirado en el exilio por asesinato a la inocencia, creando ilusiones para hacer divertida su estancia temporal en cada flor que se topa en el andar

Arde el cuarto porque no es el final, quedan luces que ver, música que bailar, mundos que conocer
Arde el cuarto estoy en el, contestando todas las preguntas que dejaron cicatriz sin siquiera mover mis labios
Arde un alma nueva para viajar, con experiencias, con dolor dominado, es ahora

No hay regreso para mí, soy energía, soy muerte, soy vida, existo.

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