Una sensación bastante gratificante es encontrarte con personas con una visión al menos similar a la tuya, con experiencias que son totalmente una enseñanza, y que las compartan contigo es un gesto por el cual siempre estaré agradecido.
Por buena suerte, tuve la oportunidad, en mi primer autostop en San Cristobal (Venezuela) de toparme con otro nómada, que al igual hacía un autostop en esta ciudad, recién regresaba de Brasil, país del que se llevó experiencias interesantes y otras muy locas, y me recomendó totalmente visitar algún día. William, artista y artesano nómada, ha visitado Colombia, recorrido toda Venezuela, Panamá, y Brasil.
Había ido yo al terminal para averiguar unas cosas, cuando me tope con su puesto de artesanias, la cual llamaron mucho mi atención al ver unos collares tejidos, en forma de mándala, lo cual me recordaron a Ary, mi mejor amiga, y luego de ver un rato todo lo que el man hacia, sucedió algo muy interesante, el pana me preguntó si estaría un rato más, para que le hiciera el favor de cuidar el puesto mientras él iba al baño. Le dije que tranquilo, que fuera. Esto me dejó cierta impresión y pensaba en la percepción energética y lo que una persona puede proyectar para generar confianza o desconfianza, luego de regresar y darme las gracias, le pregunté que si era viajero, que si había salido de Venezuela y que tantos lugares había visitado, y ahí comenzamos a conversar sobre viajar, aventurarse, lo desconocido y lo emocionante.
(Las mándalas que mencioné, aprendió a hacerlas de un nómada que conoció en una playa de Colombia)
(Así es, todo esto viaja con el en su mochila, en cada lugar al que va, se gana la vida con lo que hace con sus manos, y así vive viajando)
Luego de una rato conversando, sobre sus extrañas experiencias en ciertos lugares de Colombia, la cual me contó por si acaso y para que me cuidara, hablamos de arte, de tatuaje, de viajes, incluso me contó que tenía una hija, un tanto mayor que Amelia (mi hija) y encontrarme con alguien que entiende la sensación de separarte temporalmente de la luz mas grande de tu vida fue gratificante e inspirador, me habló de como todo esto, siempre influye en el viaje, y como te da fuerzas para continuar y pensar siempre en regresar.
Pasado el rato, super rápido, con una conversación bastante interesante y genial, cada uno recomendó un libro, por mi parte le comenté que debía leerse ''Hotel Nómada'' de Cees Nooteboom. y él me recomendó ''El Loco'' de khalil gibran. diciéndome, que ahora cuando mi viaje empieza, nunca olvide :''un corazón lleno de definiciones, es un corazón muerto''